viernes, 7 de junio de 2019

NACIENTES DE MARCOS Y CORDERO (La Palma)


Invito al lector a que haga un gran esfuerzo de imaginación. Piense en la peor pista de montaña que conoce. Esas de tierra, con mucha pendiente, fuertes curvas, grandes zanjas hechas por los tractores o los quads, grandes balsas de agua y barro. Esa es la pista de acercamiento a la Casa del Monte que es donde comienza la ruta. 
Siga pensando. Esta subida se hace en pequeños autobuses que en algún caso no es capaz de superar los obstáculos. Los saltos dentro del autobús son continuos y hacen que todo el mundo se ría, no se si de miedo o de diversión. Algunos piensan que a un lado está la montaña y hacia allí no hay problema, al otro lado muchos árboles que impedirían la caída monte abajo.
Yo, que creo que he probado casi todas las atracciones conocidas, no encuentro parecido, ni mínimo, con este viaje.
Brutal o fenomenal.



Llegamos a la Casa del Monte y comenzamos otra aventura nunca conocida en todas mis rutas de montaña.
En el track anterior, se puede ver que debido a la montaña y a los 13 túneles que hemos atravesado, tiene muchos fallos pero lo incluyo de todos modos.



Caminaremos siempre al lado del canal del agua y la pista tiene de todo: ancha, estrecha, con defensa, sin quitamiedos, pero se anda bien.






Muy pronto comienzan los túneles que son de distintas longitudes que van desde los 15 metros a más de 300 metros. 




En algunos se puede pasar derecho pero en la mayoría hay que hacerlo agachado para evitar los golpes en la cabeza. No obstante, algún cabezazo lo da todo el mundo.



Lo mismo sucede con la anchura que, en algunos casos es tan escasa que los golpes en los brazos también son frecuentes. Nada importante ni peligroso y que se pasa con alegría.




Tema aparte es el túnel número 12. El agua circula por él como si de un río se tratase. Ya lo sabíamos y todos llevamos capas o chubasquero, pero es imposible salir sin mojarse ya que el agua brota de techo, paredes, es decir de todas partes. Los gritos de emoción son la constante de todos los caminantes.
Como nos decía uno de los guias, "el agua se seca".


Finalizados los túneles, ya solo nos queda superar una corta pero fuerte pendiente escalonada, para llegar al lugar don aparece el agua de los Nacientes de Marcos.









Superada la subida, en pocos minutos llegamos a los Nacientes de Cordero.




Llegados a este lugar, se nos ofrecen dos opciones: bajar hacia la zona de Los Tilos y volver a pasar los túneles en sentido contrario y regresar al lugar de comienzo de la ruta. Nosotros nos decidimos por esta posibilidad y volvemos al lugar donde nos esperan los autobuses y la espectacular bajada.



Puedo decir, sin lugar a dudas, que ha sido la ruta más divertida y espectacular que recuerdo.

.- Son muchos los vídeos que se encuentran en YouTube pero yo me atrevo a recomendar uno muy bonito titulado RUTA DE LOS NACIENTES DE MARCOS Y CORDERO  de Ramón Pérez Niz. (delicioso)


Como el GPS se volvió loco, los únicos datos que tengo son 9,93 kilómetros en 4 horas y 56 minutos, con muchas paradas.

lunes, 3 de junio de 2019

RIOSECO - UNQUERO - RIOSECO


Para llegar al comienzo de la ruta, saldremos desde el centro de Asturias por la autovía A-66 en dirección a León, para abandonarla en Olloniego y continuar por la AS-244 hasta Langreo donde seguiremos por la AS-117 hasta Rioseco en el concejo de Sobrescobio. Al poco de entrar en la localidad, aparcamos a la derecha delante de la biblioteca.




En el lugar donde aparcamos, vemos paneles de las distintas rutas que se pueden hacer por el concejo.
Hace algunos años que hicimos algunas y ahora vamos a hacer una nueva en la que tocaremos algunas de ellas.



Comenzamos a caminar cruzando la carretera y siguiendo una pista de hormigón, que está indicada con muchas flechas con el nombre de Camín del Acéu, y que presenta una fuerte pendiente de subida.





Llegamos a una parte llana donde se juntan varios caminos y nos vamos por el del frente, puesto que los otros dos nos devolverían a Rioseco.



El Acéu

Cruzamos una portilla y continuamos por un camino de piedra que nos va elevando y que pertenece tanto al Camín del Acéu como al Camino Real de Sobrescobio.




Como no puede faltar en nuestras salidas, ya encontramos barro.


 
Encontramos una bifurcación que nos ofrece ir a la derecha, en llano, hacia el Barranco de Anzó, pero nosotros continuamos subiendo, por el PR AS 122.



La altura ya nos permite ver el pantano de Tanes.


Pantano de Tanes

Continuamos siempre por el mismo camino, mientras vamos pasando al lado de alguna cuadra y de un depósito de agua, a la vez que podemos ver abajo a nuestra derecha el Barranco de Anzó.





Barranco de Anzó

Encontramos una pista ancha que nos permitirían dar la vuelta hacia Rioseco, pero nosotros continuamos . . .



y en pocos metros dejamos la ruta PR AS-122 que se dirige a Gamonal, para seguir al frente.



La pista se convierte en hormigonada, lo que nos indica que la pendiente va a ser importante y a lo lejos, en lo alto, vemos la majada de Pumarín.




Llegamos al lugar El Caneyu, con unas buenas y cuidadas edificaciones.


El Caneyu


Y en pocos minutos pasamos por el caserio de Rebollosa, con una sola cabaña y unas rústicas maderas que nos indican donde nos encontramos.


Rebollosa

La pendiente es importante y mientras recobramos el aliento, miramos hacia atrás y obtenemos una buena visión del Cullargayos y del Retriñón.



Llegamos a la hermosa de Pumarín con su gran charca y las cabañas en perfecto estado y seguimos por un camino que va girando hacia el oeste, casi en llano.



Pumarín


Y como no podía ser de otra forma, lo inevitable llega en forma de mucho barro, sin posibilidad de evitarlo.



Pasa la parte mala de cada ruta y vamos ahora por buen camino hasta llegar al Collado Unquero, donde recuperamos el PR AS-122 que habíamos dejado hace tiempo.



Collado Unquero

Al comienzo de la bajada, paramos a reponer fuerzas junto a las ruinas de una cabaña, donde encontramos hermosas piedras planas para sentarnos y hasta un tablón haciendo de banco entre ellas.


Villamorei y pantano de Rioseco

Da pena abandonar el lugar pero hay que hacerlo y es cuando nos percatamos de la presencia de un Belén y la sorpresa de que todas las figuras se encuentran sin cabeza.



Tenemos que dar un rodeo para poder pasar, ya que la pista se encuentra anegada de barro y agua.



El camino es riachuelo pero vamos un rato por él, con el fin de limpiar las botas que sufrieron el paso por el barro entre la majada Pumarín y el Collado Unquero.




Bajamos rápidamente por buenos caminos y buena pista hasta retornar al punto de partida en Rioseco.





La ruta es muy bonita, con la excepción de las zonas de barro, pero lo peor del día fueron las 34 grados de temperatura que sufrimos.


La ruta en el mapa del IGN

Perfil de la ruta

Han sido 11,6 kilómetros en 5 horas y 29 minutos.
Ganancia en altitud 798 / -798 metros.
Pendiente máxima 34,9 / -37,1 %
Pendiente media 11,4 / -13,1 %
Altura máxima y mínima 1012 / 390 metros.
Tiempo en movimiento 4 horas y 15 minutos.
Hicimos la ruta el 31 de mayo de 2019