jueves, 15 de agosto de 2019

BENIA DE ONÍS - CANGAS DE ONÍS (G R 109)


Para llegar al comienzo de la ruta, saldremos del centro de Asturias por la autovía A-66 en dirección a Gijón, que abandonaremos pronto para continuar por la A-64 que, a su vez, dejamos en el enlace de Lieres y seguimos por la N-634 hasta Arriondas. Continuamos por la N-625 y en Cangas de Onís, nos vamos por la AS-114 hasta Benia de Onís, donde estacionamos nuestro vehículo.




Salimos de Benia de Onís por la carretera en dirección oeste, para tomar a los pocos metros una carretera a la derecha que nos lleva a Talavero y poco después a Sirviella, siempre por asfalto.



Ermita del Cristo en Sirviella


Continuamos caminando y poco antes de llegar a San Martín, preguntamos a un señor que se encuentra segando, por el nombre de una montaña a nuestra derecha y nos contesta: "Es el Cantu Llagos y hace dos días un hermano mio no debía tener mucho que hacer y subió a poner aquella bandera en el pico".


Cantu Llagos

Una constante a nuestra izquierda es la visión del macizo occidental de Picos de Europa, donde destaca la Peña Santa.




Cruzamos el pueblo de San Martín y nos desviamos a nuestra izquierda para visitar la iglesia románica de San Martín de Grazanes del siglo XIII. Como sucede, casi siempre, la iglesia está cerrada, no se puede ver el interior y, además, esta rodeada por alambrada de espino.



Seguimos, y nuestro próximo destino será el bonito pueblo de Beceña, donde ha sido construido un gran hotel.



Pico Priena

Beceña

Mestas de Con


Beceña
Emprendemos una importante bajada hacia el pueblo de Llenín, que conocemos de cuando hicimos la ruta de Llanes a Covadonga, que pasa por esta misma localidad.


Llenín
Desde Llenín a Tárano hay una carretera corta y en llano, pero las señales del G R 109, nos obligan a dar un rodeo y bajar y subir fuertemente.
Un grupo de caballeros se encuentran trabajando en la Ermita de la Virgen de la Velilla, con el fin de dejarla en perfectas condiciones para la fiesta patronal que es la próxima semana.


Táranu
Una fuerte bajada por pista de tierra, nos baja hasta el arroyo Chico, y posterior subida para llegar al pueblo de Labra.





El pueblo de Labra es muy bonito, y en él destaca el extraordinario palacio de Labra con hermosas edificaciones y esculturas por los jardines.


Iglesia de Labra

Escultura de Newton en el palacio de Labra

Jardines del palacio de Labra
Sigue la ruta rodeando el palacio de Labra, en buen ascenso hasta que vemos el lugar de Carmones, donde nos vamos a la izquierda.



Nos consolamos un poco al comprobar que ya hemos pasado la mitad de la ruta y nos entretenemos con la visión de la Mota Cetín y el mirador de Següencu, entre otras.


Mota Cetín

Mirador de Següencu



En llano y bajando, nos vamos acercando a nuestro destino, pasando por las inmediaciones del pico El Arbolín, a la vez que ya tenemos a nuestros pies Cangas de Onís y el pueblo de Llueves.


Cangas de Onís

Llueves

 

Ermita de la Santa Cruz

La ruta en el mapa del IGN

Perfil de la ruta

Han sido 24,35 kilómetros en 8 horas y 3 minutos, incluidas múltiples paradas.
Ganancia en altitud 726 / -879 metros.
Pendiente máxima 26,1 / -28,3 %
Pendiente media 6,6 / -7,2 %
Tiempo en movimiento 6 horas y 47 minutos.
Altura máxima y mínima 449 / 69 metros.
Hicimos la ruta el 13 de agosto de 2019.

sábado, 10 de agosto de 2019

LA LAVANDERA DE SAN ROQUE



Un día en la vida de la lavandera


Se levantaba antes del amanecer, había dormido poco y mal porque los niños no habían tenido una buena noche. Ella y su marido formaban un matrimonio que tenían los hijos que Dios les daba, lo que es tanto como decir que durante años siempre había algún niño colgado de sus faldas.



Cocina de leña, productos del campo, despensa casi vacía y muchas bocas que alimentar. Por ahí empezaban las tareas diarias de la casa. Aun así, solía llenar los platos, empezando por el marido, pero muchos días comía los sobrantes de los demás.



De rodillas sobre una piedra, a la orilla del río, lavando la ropa de la familia en el agua fría, y restregándola con o sin jabón: esta es la imagen de la lavandera. Había que llevar esa ropa al río – la colada – en una batea, y devolverla limpia a casa. Para hacer posible el trabajo, enrollaba un paño formando un rueñu sobre su cabeza, y en él colocaba la batea.



En las tareas del campo tenía que “ayudar”, trabajando en la huerta y acompañando a su marido a segar y a curar la hierba. Si además él va a hacer la temporada a la tejera, ella se multiplica y lo abarca todo.


Después de la cena todos a descansar, excepto ella. A los críos hay que acostarlos, los arropa, tienen que rezar las oraciones: "cuatro esquinitas tiene mi cama" . . . . . Un sueño siempre pendiente de los hijos, alguno de ellos pequeño, con frecuentes enfermedades. Y si el abuelo tiene dificultades, ahí está ella para cuidar y atender a toda la familia.



Si alguien merece un recuerdo y un homenaje permanente, es esa mujer capaz de dar vida a un hogar, trabajando además en el campo en tiempos mucho más difíciles que los actuales, con una economía de supervivencia.

.- Los textos son copia del panel situado en la ruta del valle invisible.
 

lunes, 5 de agosto de 2019

CARREÑA DE CABRALES - BENIA DE ONÍS (G R 109)


Para llegar al comienzo de la ruta, saldremos del centro de Asturias por la autovía A-66 en dirección a Gijón, que abandonaremos pronto para continuar por la A-64 que, a su vez, dejamos en el enlace de Lieres y seguimos por la N-634 hasta Arriondas. Continuamos por la N-625 y en Cangas de Onís, nos vamos por la AS-114 hasta Carreña de Cabrales, donde tenemos un buen lugar para estacionar nuestro vehículo.



Comenzamos a caminar al lado del ayuntamiento, que es donde se encuentra el panel de la ruta, y lo hacemos en dirección norte, con la vista puesta en la Sierra del Cuera.


Iglesia de Carreña


Buena pista ancha, de tierra y gravilla, siempre paralelos al arroyo de la Ría.






Pasamos al lado de buenas cabañas, en alguna de las cuales hay actividad, y llegamos a un lugar de "auténtico peligro". Tenemos que pasar a la otra margen del arroyo, y podemos hacerlo por las piedras en el agua o por un imponente puente sobre el abismo. ¡Nos jugamos la vida en el puente!.




Encontramos otras dos cabañas y, cuando la pista parece seguir de frente, un par de hitos nos llevan a la izquierda para enfrentarnos a una fuerte subida, que no dejaremos hasta las inmediaciones del extraordinario mirador al Picu Urriellu, llamado Mirador Pedro Udaondo.





Tras un largo rato en este magnífico balcón, tenemos que continuar camino y es ahora por asfalto, para pasar por encima del pueblo de Asiego, sin llegar a entrar en él.


Asiego

Entramos en una zona bastante mojada y con mucha maleza, que nos retarda algo el caminar, con fuerte bajada primero y fuerte subida después, hasta colocarnos por encima del pueblo de Puertas.





Puertas

Continúa la subida hasta la Cruz de Raos, donde encontramos un panel bastante deteriorado, que trata de contar que este lugar era un cruce de caminos donde se reunían los ganaderos de Cabrales, Onís y Llanes para hacer un mercado semanal donde vender su ganado.



Entramos en una zona plana muy bonita con grandes vistas en todas las direcciones, para llegar pronto a Ortiguero, siendo lo primero que vemos del pueblo es la parte transformadora de la cantera de carbonato cálcico.

Ortiguero

En las primeras casas del pueblo de Ortiguero, cruzamos la carretera y nos enfrentamos a una corta pero empinada pista, donde creemos que sería necesario algo más de señalización, ya que la pista invita seguirla y no es así, puesto que a los pocos metros, en una cerrada curva a la derecha,  hay que girar a la izquierda para continuar por un camino de hierba.





Pasamos por el bonito pueblo La Salce y continuamos por buena pista hasta las antiguas minas de Alda, donde hacemos un descanso para reponer fuerzas, que, aún no lo sabíamos, habrían de hacernos falta.


La Salce

Minas de Alda

Proseguimos la marcha en dirección oeste y al poco encontramos unas señales que dicen que no por esa pista. Miramos un track de la ruta y nos señala que tenemos que internarnos en un bosque de helechos y árgomas. Es posible que en algún tiempo, hubiese un camino en este lugar pero ahora está completamente cubierto por la vegetación. Como no vemos otra opción, nos internamos por el "felechal" buscando senderos que vemos de vez en cuando. 



Después de mucho tiempo y muchísimas dificultades, salimos a una pista donde encontramos una señal vertical que indica que estamos en el buen camino.

De vuelta a casa indagamos en internet y vemos una reseña de los colegas del grupo de montaña Esmoes de los que copiamos este párrafo:Aquí, en esta zona es fácil equivocarse pues no está bien indicado. El camino sigue por una pista en dirección oeste y, a los pocos metros tienes indicadores que avisan que no es por allí. Parece que tienes que internarte por un prado a la izquierda que no tiene indicadores y que tiene bastante vegetación que te impide el paso. Si eres capaz de seguir por él sales a otra pista y vuelves al camino. Nosotros hicimos caso omiso de las señales negativas y seguimos, para un poco más abajo comprobar que hay señales indicando que vamos bien. Pronto dejamos la pista principal y cogemos una a nuestra izquierda que, tras tener que pasar dos portillas, enlaza con otra pista que es la que tomarías habiendo seguido el otro camino


¡ La selva !


Ya en la pista, esto es un camino de rosas, que hace que nos reconciliemos con el mundo.



Comenzamos a bajar y pronto vemos los pueblos de Avín y Benia de Onís, abajo en el fondo del valle.


Avín y Benia de Onís

Aún nos quedan varios kilómetros de fuerte bajada por pista de hormigón, de esas que tanto daño hacen en las rodillas.



Salimos a la carretera, donde el camping Picos de Europa y, tras cruzar el pueblo de Avín, entramos en Benia de Onís que es nuestro destino en la ruta de hoy.


Benia de Onís


La ruta en el mapa del IGN

Perfil de la ruta

Han sido 19,38 kilómetros en 7 horas y 52 minutos, incluidas paradas.
Ganancia en altitud 738 / -777 metros.
Pendiente máxima 34,4 / 35,5 %
Pendiente media 8,2 / -7,6 %
Tiempo en movimiento 6 horas y 13 minutos.
Altura máxima y mínima 615 / 188 metros.
Hicimos la ruta el 31 de julio de 2019.