lunes, 20 de marzo de 2017

RUTA DE LOS MOLINOS DE RIBADESELLA


Para llegar al comienzo de la ruta, saldremos desde el centro de Asturias por la autovía A-66 para dejarla en Lugones y continuar por la A-64 y posteriormente por la A-8 hasta tomar la salida hacia Ribadesella. Entramos en la localidad por la N-634 y, tras cruzar el puente sobre el río Sella, nos desviamos a la izquierda para seguir por la RS-2 hasta Sardalla y después por la RS-3 hasta la entrada de La Cuevona donde hay un aparcamiento cerca de la entrada.



Cruzamos a pie la gran cueva (es conveniente llevar linterna) donde encontramos buenas formaciones y ya estamos en el pueblo de Cuevas del Agua.








El pueblo es bonito y tranquilo y, desde el principio, encontramos señales que nos indican el camino a seguir.




Ermita de Santiago
Cruzamos todo el pueblo y al llegar al final tenemos que cruzar las vías del tren para continuar por pista asfaltada y llegar a un lugar al lado del río donde encontramos un camión de comida (food trucks) con especialidad en "gochu asturcelta". Charlamos un poco con la joven que lo regenta , que nos dice que por el lugar pasa mucha gente.



Continuamos camino, con el río Sella a nuestra izquierda, pero en sentido contrario, y las vías del tren a nuestra derecha, hasta que la pista nos lleva a pasar por debajo de las mismas.




Vamos a caminar, ahora, durante largo rato, por el Valle Ginestral de Castiello, con el río de mismo nombre siempre a nuestro lado.



Al poco, tenemos que cruzar una portilla que tiene de vigilante una cabra empeñada en pasar con nosotros.



Entramos en un precioso camino entre arbolado mixto, que es un continuo sube y baja pero con más tendencia al sube.



Encontramos el primero de los molinos del que solo queda una pared cubierta de musgo y helechos. Si no fuese por la indicación que vemos en el camino no sabríamos que en lugar había en otros tiempos el molino en cuestión.



Una nueva barrera en el camino, que abrimos y cerramos, y pronto llegamos al segundo de los molinos del que solo advertimos el canal de conducción del agua para mover la maquinaria.







El tercero está parcialmente restaurado y se encuentra cerrado.



Para llegar al cuarto de los molinos, tenemos que cruzar un puente de madera y nos encontramos con que podríamos moler, puesto que todo está en su lugar, con excepción de la tolva donde se deposita el grano que está quitada.






Y llegamos al quinto y último de los molinos, que tampoco se encuentra en muy buenas condiciones.



Continua el camino en subida y al llegar a la carretera, vamos a girar a la izquierda para llegar al pueblo de Tresmonte, mientras recordamos una antigua coplilla que decía:

Los molinos no son casas
 porque están por los regueros,
 son cuartitos retirados
para los mozos solteros.



En el pueblo de Tresmonte no vemos a ninguna persona y no sabemos si se encuentra habitado. Una señal al lado de la Ermita de San Agustín, nos indica que estamos en el fin de la ruta de los molinos.



Ermita de San Agustín


Damos la vuelta, y al llegar al camino de bajar a Cuevas por la ruta, continuamos de frente por la carretera en busca del Monte Moru.



Obviamos otro desvío un poco más adelante y seguimos subiendo por la empinada carretera hasta llegar a la Collada Moru donde debería haber un área recreativa que no vemos por ninguna parte.



¿ Jorovitaya ?

Ribadesella


Nos vamos a la derecha en busca de un picacho que tiene dos antenas de telecomunicaciones.
Al finalizar la ruta, preguntamos en Cuevas por el nombre de este pico y nos dice un atento señor que no se le conoce nombre oficial, pero las gentes del lugar siempre lo llamaron Valmaor.



Sentados en un piedra al lado de las antenas, reponemos fuerzas y desandamos un kilómetro y medio para llegar al desvío que tomamos a la izquierda por una pista de tierra que atraviesa el Bosque Moru.



Siempre bajando, con muchas revueltas para disminuir la pendiente y con buenas vistas a los picos de Europa y al valle del Sella, para llegar al pueblo de Cuevas al lado de la ermita de Santiago.


Macizo occidental

Río Sella

Río Sella


Algunos metros más y estamos de nuevo en La Cuevona y damos por finalizada esta bonita ruta de hoy.


La ruta en el mapa del IGN

Perfil de la ruta

Han sido 13,51 kilómetros en 5 horas y 33 minutos, de las cuales fueron en movimiento 3 horas y 57 minutos.
Ganancia en altitud 452 / -414 metros
Pendiente máxima 10,2 / -11,2 %
Hicimos la ruta el 16 de marzo de 2017.


martes, 14 de marzo de 2017

PICO HIBEO


Para llegar al comienzo de la ruta desde el centro de Asturias, salimos por la autovía A-66 en dirección a Gijón, pero la dejamos pronto para continuar por la A-64, que después pasa a llamarse A-8. Salimos hacia Posada por la carretera AS-263 y, desde esta localidad seguimos por la AS-115 durante 13 kilómetros, cuando salimos a La Robellada. Nosotros, aún continuamos otro kilómetro para estacionar nada más pasar el lugar donde comienza la ruta en Fresnéu.



Después de pasar las últimas casas del pueblo, encontramos un entrante a la derecha, al lado de una ganadería, donde pueden aparcar varios coches.



Desandamos por la carretera un centenar de metros hasta que encontramos una pista de hormigón, con una indicación al IBEU.



Esta parte es bastante pendiente pero suaviza poco después de cruzar un paso canadiense.



Seguimos por buena pista de tierra, sin desniveles dignos de mención, bastantes vueltas y revueltas por la ladera de la montaña y, al dar una curva, vemos una quema en el pico Tebia.




Hablamos con dos personas, creo que de Medio Ambiente, y nos dicen que no hay peligro más que con el humo y que pronto llegará el helicóptero, con lo que no podremos pasar hasta que apaguen el fuego.




Decidimos correr para pasar y una vez a la otra parte, si la cosa se pone fea, ya barajo como alternativa bajar hacia Ardisana.


Toca correr

Ya estamos al otro lado



Nos alejamos, antes de que nos alejen, y paramos en la Collada Pozabal para ver los trabajos de extinción.



Collada Pozabal




Peña Blanca y Cabeza Ubena

Ahora una colección de fotos de lo que estamos viendo.









Consiguen apagar el fuego, pero vemos por el humo que ya tienen otro trabajo para la zona de Amieva.
Nosotros seguimos nuestro camino hacia los Collaos, donde nos espera la verdadera subida al pico Hibeo.



Decidimos subir de frente y vemos algunos jitos que nos indican la marcha a seguir.



Los desniveles son bastante fuertes y el terreno no es demasiado bueno con mucha piedra y hierbas altas, a las que hay que cogerse en algunos momentos, y cuando me las prometía muy felices al ver una gran jito en lo más alto, veo que nos fuimos muy a la derecha y estamos en la segunda cumbre del Hibeo, que no tiene vértice ni buzón.




Toca crestear hacia la otra cumbre por un terreno bastante incómodo.




Ya en la cumbre el espectáculo es grandioso en todas las direcciones y el buen tiempo invita a pasar un largo rato en el lugar.



Posada de Llanes, Niembro y el Mar Cantábrico


Macizo Oriental

Macizo Central

Macizo Occidental

Pierzu y Tiatordos

Cordal del Sueve

Ardisana


La ruta en el mapa del IGN

Perfil de la ruta

Han sido 9,24 kilómetros en 5 horas y 9 minutos con muchas paradas, sobre todo, para ver lo bien que trabajaban los bomberos.
Ganancia en altitud 796 / -796 metros.
Pendiente máxima 49,6 / -51,6 %
Pendiente media 16,2 / -15,7 %