domingo, 17 de septiembre de 2017

ERMITA DE MORILLO (ORDESA)


Salimos muy temprano de Asturias para dirigirnos a Ordesa (son más de 600 km.), donde tenemos pensado pasar unos días. Llegamos a Torla-Ordesa a la hora de comer y para la tarde hemos previsto algo sencillo.
Vamos al pueblo de Broto y desde allí subiremos a la Ermita de la Virgen de Morillo.



Vemos una indicación en la fachada principal de la iglesia de Broto y nos dicen que la ruta continua por la parte posterior. Vamos a la trasera de la iglesia y no vemos señales para continuar hasta que encontramos una persona que nos dice que hacia el este.



Iglesia de Broto


Subimos unas escaleras y ya encontramos las flechas indicadoras y decidimos continuar por la derecha y bajar por el otro lado.




El camino es bonito, en constante subida y sin ningún descansillo.




Abundan los robles y, sobre todo, grandes extensiones de boj, como no habíamos visto nunca.



Cuando el matorral se abre un poco, vemos la ermita en las alturas.




Y llegamos a la ermita que, por supuesto está cerrada y no podemos ver su interior, por lo que tenemos que conformarnos en verla por afuera contemplar Broto desde este alto.


Ermita de Morillo


Broto
 
Río Ara

Puerta de la ermita de Morillo

Emprendemos la bajada y en un cruce de senderos que hay algo más abajo, nos vamos a la derecha para tomar el otro camino de bajada como habíamos previsto.




Bajamos por un hermoso pinar con mucha más pendiente que en la subida y pronto tenemos a la vista el pueblo de Broto.




Broto

Iglesia de Broto


Un bonito paseo para entretener la tarde.




Han sido 4,79 kilómetros en 3 horas y 15 minutos. Una hora y media en subir, otra hora en bajar y el resto en otros menesteres.
Ganancia en altitud 534 / -426 metros.
Pendiente máxima 55,4 / -62,3 %
Pendiente media 19,7 / -27,4 %
Hicimos la ruta el 11 de septiembre de 2017.

sábado, 9 de septiembre de 2017

ORBANEJA DEL CASTILLO


A poco más de 50 km. al norte de Burgos, se encuentra el pueblo de Orbaneja del Castillo en las Hoces del Alto Ebro.



Aunque parezca que vamos siguiendo el río Ebro, es pura casualidad esta visita que no guarda relación con nuestra anterior entrada y solo es fruto de la casualidad.



Comenzamos la visita en el lugar donde las aguas procedentes del pueblo se vierten en el río Ebro y vamos a ir subiendo hasta el lugar de su nacimiento.



El agua se va precipitando formando cantidad de saltos que, a pesar de la escasez en esta época del año, va formando bellas cascadas.






Una de las cosas que más nos llama la atención es el hermoso y transparente color del agua.





Seguimos subiendo y nos vamos acercando al centro del pueblo  mientras admiramos los magníficos edificios de piedra con que nos encontramos.







Ya en la plaza principal, nos maravillamos con los murallones que rodean a este singular pueblo.





Es el momento de dirigirnos a la Cueva del Agua que es el lugar donde manan de la tierra las aguas de las anteriores cascadas.



Entramos en la cueva que se encuentra iluminada de forma bastante tosca.








Llegamos al lugar donde aparece el agua con un ruido muy fuerte y, lamentablemente, no podemos continuar más adelante por no ir convenientemente equipados.




Salimos de la cueva dispuestos a continuar la visita hacia la parte más alta de las hoces.





Vamos tomando altura y nos detenemos en una pequeña plataforma que hace las veces de mirador sobre el pueblo.




Retrocedemos y continuamos la subida por un camino que tiene señales de ser un PR.





Llegamos al final de este camino tallado en la piedra y nos percatamos de que estamos en la parte alta de las Hoces del Ebro y ante nosotros se extiendo una inmensa planicie donde las aguas han tallado la profunda hendidura para abrirse paso.




Miramos el mapa que tenemos en la tablet y vemos una indicación de la ermita de San Vicente y vamos caminando un rato sin encontrar la citada ermita, por lo que decidimos dar la vuelta, ya que es la hora de comer.





Cuando llegamos al pueblo, nos enteramos que la citada ermita está entre sus casas y no donde la buscábamos.




Comemos en uno de los varios bares que hay y más tarde nos dedicamos a pasear por todos los rincones de tan bonito pueblo.













Finalizamos la visita de este recóndito lugar situado en un lugar incomparable.





Han sido 3,33 kilómetros en 2 horas y 23 minutos.
Ganancia en altitud 195 / -170 metros.
Pendiente máxima 53,4 / -49,8 %
Pendiente media 15,9 / -12,0 %
Hicimos la ruta el 6 de septiembre de 2017.